Fotos de vestigios de la Antigua Roma, tomadas en distintos lugares (ciudades, yacimientos arqueológicos, museos, etc.). También información sobre lo que se viene publicando al respecto.

martes, 29 de agosto de 2023

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viernes, 25 de agosto de 2023

Las Actas: el primer periódico de la Antigua Roma

  

Transcripción del podcast con el mismo título, de los “podcasts Curiosidades de la Historia” de National Geographic, del 19 de mayo de 2022.

 

“En los años en que Roma se convertía en la capital de un imperio, la vida en la ciudad se desarrollaba a un ritmo frenético. A cada momento ocurrían cosas que podían cambiar el devenir del Estado: un pacto entre líderes de facciones, un discurso en el Senado, una revuelta que estallaba en un rincón de Italia, una guerra exterior… Los habitantes de la ciudad estaban siempre pendientes de las noticias y los rumores, y quienes vivían lejos de la capital se angustiaban ante la falta de información.

Para estos últimos, el medio más eficaz de información eran las cartas, que viajaban con gran rapidez por el magnífico entramado de calzadas romanas. Cuando la noticia era importante, el destinatario hacía que las cartas pasaran de mano en mano, al modo de un boletín. Sin embargo, este sistema no bastaba para satisfacer el ansia de información rápida y fiable.

Fue así como a mediados del siglo I a.C. surgió en Roma algo muy parecido a un periódico. Se trata de las llamadas Actas diarias del pueblo romano (Acta diurna populi romani), creadas en torno al año 59 a.C. por Julio César. Así lo afirma Suetonio en la biografía que dedicó al dictador dentro de sus Vidas de los doce césares: «Una vez iniciada la función de su cargo, instituyó, el primero de todos, que las actas diurnas del Senado y del pueblo se confeccionaran y se publicaran».

Inspiradas en anteriores recopilaciones de acuerdos legales y edictos, las Actas creadas por Julio César recogían los sucesos de diversa naturaleza ocurridos diariamente en la ciudad de Roma. Parece claro que se publicaban bajo la responsabilidad de un magistrado, aunque las fuentes no especifican cuál. Se ha aventurado que de su redacción se encargaban unos profesionales especiales llamados diurnarii, a quienes cabría así considerar como los primeros periodistas de Roma.

Se cree que las Actas se inscribían en planchas de madera pintadas con cal o en planchas de madera enceradas, las cuales se colocaban en distintos lugares de acceso público al Foro, bajo custodia militar. Dado el elevado porcentaje de analfabetos en la antigua Roma, pocos podían leer las noticias. Por ello existía la figura del pregonero (praeco), un funcionario de origen servil que durante un período de tres años se ocupaba de recorrer la ciudad comunicando oralmente las noticias, incluyendo sentencias judiciales, decretos o proyectos de ley.

Las Actas publicadas en Roma se difundían por el Imperio a través de abundantes copias, realizadas a menudo en papiro. Por lo general, los copistas eran esclavos cultos de origen griego, aunque también podían ser ciudadanos libres que lo convirtieron en su oficio. La actividad estaba organizada por unos editores llamados librarii, que vendían las Actas distribuidas en capítulos y en páginas, pero no en hojas sueltas.

Estas copias alcanzaban notable difusión, como se deduce del testimonio de Cicerón, quien en el año 45 a.C. escribía a un amigo: «Estoy seguro de que te envían las Actas de la ciudad, lo que me dispensa de escribirte noticias». A veces, más que copias íntegras, los corresponsales residentes en Roma –llamados nuntius o mensajeros– resumían las noticias que aparecían en las Actas. Así, Celio enviaba a Cicerón una recopilación de noticias al tiempo que le advertía: «Encontrarás aquí la opinión de cada orador en el resumen de las noticias de Roma. Toma lo que te interese, y no te fijes en asuntos triviales, como actores abucheados o ceremonias fúnebres. Pese a ello, creo que hay muchas cosas útiles, y por mi parte prefiero enviártelo todo, incluso detalles que no necesitas, antes que suprimir otros necesarios».

Hoy día no conservamos ninguna copia original de las Actas diarias del pueblo romano. Tan sólo conocemos su contenido a partir de las referencias que hacen a ellas los autores de la Antigüedad, como Cicerón, Suetonio, Plinio o Tácito.


Parece claro que en las Actas se destacaba sobre todo la información política, ya se tratara de las decisiones tomadas por el emperador, por los magistrados o por el Senado, o bien hechos relativos a la familia imperial que tenían relevancia pública. Pero también había noticias sobre la construcción y dedicación de monumentos, compras y ventas de esclavos que tenían lugar en el Foro, fenómenos atmosféricos o prodigios verificados en la ciudad o en sus alrededores... En cambio, parece que no se hacía referencia a sucesos de política internacional o a guerras en el exterior, sino que la información se limitaba a Roma, al modo de un periódico local de nuestros días.

Desde luego, la información que aparecía en las Actas era la que querían los poderosos. Por ejemplo, en el año 45 a.C., según cuenta Dion Casio, «César hizo insertar en las Actas que le había sido ofrecida la realeza por el cónsul en nombre del pueblo, pero que él no la había aceptado», un gesto antimonárquico que el dictador deseaba que todos notaran.

Con el establecimiento del Imperio, las Actas tuvieron aún mayor importancia como instrumento de propaganda. De Livia, la esposa de Augusto, se decía que «sobrepasó a todas las mujeres en vanidad: cuando los senadores o incluso personas del pueblo se presentaban ante ella para saludarla, los acogía siempre y se cuidaba de que las Actas públicas dieran sus nombres». Lo mismo hacía Agripina, quien «acogía públicamente a todos aquellos que se hacía insertar sus nombres en las Actas». Algunos emperadores preferían, en cambio, la propaganda del terror, como Cómodo, que «experimentaba un singular placer en que las Actas de Roma contaran todas sus crueldades y todas sus infamias», según cuenta la Historia augusta.

Las Actas también tenían su sección de «noticias del corazón»: matrimonios, divorcios, nacimientos o defunciones en las principales familias de la ciudad. Para muchos era una cuestión de honor (o de vanidad) que estos acontecimientos apareciesen en las Actas; así, en una sátira de Juvenal, una esposa le dice a su marido, a propósito del hijo de ambos, recién nacido: «Eres feliz por sembrar en las Actas públicas las pruebas de tu capacidad viril».

En cuanto al estilo que tenía este primer periódico de Roma, puede darnos una idea la novela de Petronio, Satiricón, donde un personaje lee en un banquete una relación de noticias «a modo de las Actas»: «El VII de las calendas de julio, en los predios de Cumas, que pertenecen a Trimalcio, nacieron 30 varones y 40 hembras. Se han transportado de las granjas a los graneros 500.000 bolsas de trigo y se han aparejado 500 bueyes. El mismo día fue puesto en la cruz el esclavo Mitridates, por haber blasfemado contra el genio tutelar de Cayo, nuestro señor. El mismo día se depositaron en la Caja diez millones de sestercios sobrantes. El mismo día estalló en los jardines de Pompeya un incendio que tuvo origen en la cabaña de Nasta».”

 

 

 

jueves, 24 de agosto de 2023

Irún busca la recuperación de las termas romanas de Oiasso y hacerlas visitables


 Artículo publicado en “elDiario.es Euskadi” el pasado 2 de agosto de 2023.

 “El Ayuntamiento de Irún ha adjudicado a la empresa Iparragirre Eraikuntza Lanak el contrato relativo a las obras de implantación del edificio de las termas en el Museo Romano Oiasso para su impulso como destino turístico. El contrato tendrá una duración de 14 meses. Según han recordado desde el Ayuntamiento, el proyecto tiene como objetivo poner en valor y hacer visitables las termas de Oiasso, “sumando a la digitalización del museo, y diversas medidas para convertir Irún en destino turístico inteligente (digitalización, señalética, comunicación y medidas de mejora de accesibilidad)”. Se prevé comenzar con las obras antes de final de año, informa Europa Press.

Las termas romanas de Oiasso constituyen una pieza significativa del patrimonio arqueológico de la ciudad. Esta actuación permite preservar los restos arqueológicos y patrimoniales e incorporarlos a la oferta de destino turístico, tanto para visitantes como para el turismo local. “Con esta actuación no solamente se completará un punto emblemático, de gran valor histórico y turístico, con efecto tractor para el turismo, sino que se mejorará el recurso en términos de sostenibilidad y singularidad. La actuación va a suponer un impulso para un turismo competitivo, dinamizador y de calidad”, han subrayado.

La actuación principal se refiere al acondicionamiento del edificio que cubrirá las ruinas de las termas romanas, linderas con el actual edificio del Museo Oiasso, con especial atención a atender las condiciones de eficiencia energética, la reducción de la contaminación acústica y luminosa. El proyecto pretende ampliar el actual edificio del Museo en la parcela colindante en la que aparecieron las ruinas romanas de las antiguas termas, a través de la construcción de un nuevo espacio que servirá no solo para protegerlas, sino también para extender el recorrido museístico con un nuevo tramo sobre las termas. Se plantea para ello la instalación de una pasarela ligera, metálica y ovalada, que aparezca sobreelevada por encima del nivel de las ruinas.

Este recorrido arrancará en la actual salida trasera del museo, conectando ambos edificios en ese punto, y ofrecerá una plataforma de observación de la parroquia del Juncal, otra plataforma central para observar las ruinas y una más para conectar con la plaza nueva en la calle de Sarasate, mediante una salida de emergencia. Además, el nuevo edificio contará con amplias vidrieras que permitan contemplar que las ruinas se extienden más allá del mismo. El proyecto de recuperación de las termas de Oiasso fue uno de los seleccionados para recibir aportaciones de los fondos europeos Next Generation, dentro del Plan Territorial de Sostenibilidad Turística en Destino de Euskadi. El proyecto contará con dos millones de los fondos europeos. De los dos millones de euros recibidos de estas ayudas, 1.490.000 se destinarán a la recuperación de las termas, mientras que el resto servirá para incorporar al museo elementos de digitalización relacionados con este y otros yacimientos.”

 

martes, 15 de agosto de 2023

Restauradas 53 monedas de oro romanas del siglo IV y V d. C. halladas en el mar de Xàbia (Alicante)

 


Xàbia (Alicante) 31 de julio de 2023 (EFE).-

“L’Institut Valencià de Conservació i Restauració (IVACR+i) ha finalizado la restauración de 53 monedas de oro romanas que datan de la segunda mitad del siglo IV y de principios del V de nuestra era y que fueron halladas en la zona del Portitxol de Xàbia (Alicante).

“El proceso ha permitido recuperar todo el esplendor de las monedas que tenían como principal problema las adherencias de origen biológico producidas por la incrustación de pólipos marinos”, señala el Ayuntamiento de la localidad en un comunicado.

Después de documentar el estado de conservación mediante microfotografía y los análisis fisicoquimícos de los elementos adheridos, los técnicos procedieron a la limpieza con baños de ultrasonidos y al secado de las monedas en condiciones de temperatura controlada.

Tras su restauración, los especialistas analizaron el oro por fluorescencia de rayos X, lo que ha permitido determinar las características del metal y el grado de pureza, además de conocer su procedencia y acuñamiento.

El descubrimiento de las monedas se produjo cuando dos hombres encontraron en verano de 2021 ocho monedas de oro mientras practicaban buceo en la zona del Portitxol, lo que propició una campaña de excavación subacuática en el yacimiento que dio con el hallazgo de nuevas piezas.

Este conjunto de piezas, denominadas “Solidus”, se produjeron en diversos talleres de Constantinopla, Milán y Trier por los emperadores Valentiniano I, Valentiniano II, Teodosio, Arcadio y Honorio (ambos hijos de Teodosio), según afirma el estudio.

Finalizados los trabajos de análisis y restauración, el IVACR+i ha trasladado las 53 monedas a Xàbia para su depósito en el Museo Arqueológico y Etnográfico Soler Blasco.”

 

 

domingo, 13 de agosto de 2023

Roma Atlantiaca

 


La Red de Ciudades Romanas del Atlántico ‘Roma Atlantiaca’ es una agrupación de municipios, ubicados en el área de influencia atlántica y con un pasado común romano, que ofrecen la posibilidad de conocer un patrimonio cultural singular.

La red discurre por tres países (Francia, España y Portugal), estando compuesta por: Saintes, Irun, Gijón, Lugo, Braga, Condeixa-a-Nova y Marvão.

Desde la Red les invitamos a visitar nuestros municipios para hacer un viaje al pasado a través del disfrute de su patrimonio romano y de una atractiva oferta de turismo cultural.

FINES

Revalorización del patrimonio arqueológico y recuperación de la memoria histórica romana de cada municipio integrante.

Organización de encuentros para intercambiar el conocimiento y las inquietudes existentes entre ciudades que compartan origen o recursos similares.

Promocionar la imagen turística de la red, asistiendo a ferias nacionales e internacionales.

Publicar y distribuir material promocional y turístico de la Red.

Establecer relaciones e intercambios con redes análogas, tanto nacionales como extranjeras.

Sensibilizar a la población local para que conozca con profundidad su entorno y especialmente el patrimonio cultural.

UNA HISTORIA COMÚN

La implantación de los romanos en los territorios de la fachada atlántica fue diferente y más tardía que la del mundo mediterráneo, atendiendo a distintos hitos históricos y formulándose con otros modelos de asentamiento. Sus establecimientos se adecuaron a diferentes intereses, fundando enclaves marítimos, centros políticos y administrativos, organizando rutas de navegación estables y construyendo vías de comunicación, que les permitió un efectivo control del espacio.

Desde el 51 a.C., con la incorporación de la Galia al ámbito romanizado tras la victoria de Julio César, hasta el 43 d.C., momento de la principal invasión romana de Britania, el espacio atlántico conocerá la progresiva fundación de asentamientos, marcando el fin de las guerras cántabras, en el 19 a.C., un hito para la presencia romana en la cornisa cantábrica.

 

 

viernes, 11 de agosto de 2023

Los 10 mejores libros de historia de Roma antigua y la caída del Imperio romano

Aunque sea un artículo publicado en “El Confidencial” por Daniel Arjona el 29/06/20 sigue siendo una muy buena recomendación tres años después.

 

"Los hunos se abalanzaron sobre los alanos, los alanos sobre los godos y los taifalos, los godos y los taifalos sobre los romanos. Y esto aún no ha terminado". Así se lamentaba el obispo Ambrosio de Milán, posteriormente santo y padre de la Iglesia, en el año 387 d.C., tras la desastrosa derrota del ejército romano en Adrianópolis en la que el propio emperador Valente cayó muerto en combate a manos de los godos tervingios comandados por Fritigerno. No había terminado, no, el Imperio aún lograría resistir un siglo pese a las constantes invasiones bárbaras que en el 410 llegarían a saquear la propia Roma pero su suerte estaba echada. Un milenio de historia contemplaba estos penúltimos compases desde la mítica fundación de la monarquía en el 753 a.C., el nacimiento de la República en el 510 a.C. y la forja del Imperio por Augusto en los primeros años de la era cristiana. Una historia tan compleja como apasionante que nunca ha dejado de tener una fiel legión de lectores.

La bibliografía de la Antigua Roma es inabarcable. A continuación seleccionamos una combinación de los mejores clásicos y los más recientes estudios que han cambiado nuestra visión de más de mil años de historia, desde la República a la polémica caída del Imperio que tantas discusiones enconadas ha suscitado entre todos aquellos historiadores que le han prestado atención.

 

'Historia de Roma'- Indro Montanelli

 


Casi siete décadas han transcurrido desde su publicación original en italiano en 1952 y este libro de Indro Montanelli conserva toda su frescura y su oportunidad como mejor introducción a la Historia toda de la Roma Antigua. Montanelli no fue historiador sino periodista, un plumilla legendario que ponía en práctica todo su conocimiento y talento —y también las trampas del oficio— para "instruir deleitando". Su libro está desactualizado en numerosos aspectos pero también se devora solo y es altamente recomendable como la mejor literatura de evasión veraniega. Si usted es de los que no se fijaba en cómo se les veía el reloj a los legionarios de los 'peplum' de Hollywood al alzar el brazo al grito de 'Ave, César', empiece por aquí que se lo va a pasar pipa. Y continúe después con el resto.

 

'SPQR'. Una historia de la Antigua Roma' - Mary Beard

 


No hace falta presentar a Mary Beard, ¿verdad? La profesora del mundo clásico de Cambridge es una fuerza de la naturaleza, una historiadora avasalladora, una presencia intelectual de primer orden en los medios de comunicación de su país, una feminista sin condiciones y, en fin, la autora de alguno de los mejores libros sobre Roma que puedan leer. 'SPQR' es tal vez su obra más célebre, no es muy extensa y es un librazo. Cómo escribió en El Confidencial González Férriz, "Si temen el aburrimiento en este verano que parece el fin de una civilización, piensen en su obra, escrita o audiovisual, como un entretenimiento instructivo. Quizá no les quitará el calor, pero descubrirán lo que pensaban sobre el estatus, el sexo, la comida, el poder, la higiene o, si me lo permiten, cagar, nuestros viejos desconocidos, los romanos".

 

'Rubicón: auge y caída de la República romana' - Tom Holland

 


El espídico británico Tom Holland es el divulgador de Historia más peliculero —en el buen sentido— y divertido de la actualidad, todo un 'experto' en transformaciones que se ocupó en el pasado de cruces de caminos fundamentales como las guerras médicas, la crisis del año mil, la irrupción del cristianismo o, como en este libro, del advenimiento de César, la disolución de la República romana y los primeros redobles del Imperio. Atención al arranque: "10 de enero del año 705 desde la fundación de Roma, el 49 antes del nacimiento de Cristo. Hacía mucho rato que el sol se había puesto tras los Apeninos. Los soldados de la decimotercera legión aguardaban en la oscuridad, en perfecta formación y en orden de marcha. Aunque la noche era fría, estaban acostumbrados a los sufrimientos. Durante ocho años habían seguido al gobernador de la Galia de una sangrienta campaña a otra, a través de la nieve y del abrasador verano, hasta los mismísimos confines de la Tierra. Ahora, tras regresar de las tierras salvajes del norte, estaban dispuestos a cruzar una frontera muy diferente. Frente a ellos fluía un pequeño arroyo".

 

'César: la biografía definitiva' - Adrian Goldsworthy

 


¿Otro historiador británico? No será el último y este es bueno. Muy bueno. Explica Adrian Goldsworthy que "la historia de julio César posee un intenso dramatismo que ha fascinado a generación tras generación: atrajo la atención de Shakespeare y Bernard Shaw, entre otros muchos novelistas y guionistas. César fue uno de los generales más capaces de todos los tiempos y dejó relatos de sus propias campañas cuya calidad literaria raramente —tal vez nunca— ha sido superada. Al mismo tiempo fue un político y hombre de Estado que, más adelante, asumió el cargo supremo de la República romana y se convirtió en un monarca de facto, aunque nunca llegó a adoptar el apelativo de rey. César no fue un dirigente cruel y mostró clemencia ante sus enemigos derrotados. Sin embargo, acabó muriendo apuñalado como resultado de una conspiración liderada por dos hombres que habían sido indultados por él y en la que también participaron algunos de sus propios partidarios".

 

'La revolución romana' - Ronald Syme

 


Atentos. No solo es que este libro de Ronald Syme revolucionara la historiografía en torno al primer emperador de Roma sino que además su edición española, descatalogada hace ya muchos años, vuelve a reeditarse esta mismísima semana. Publicado originalmente en 1939, 'La revolución romana' es ya un clásico de referencia en el que la imponente figura de Augusto se aborda desde las radicales transformaciones políticas y sociales que tuvieron lugar bajo su naciente Imperio y cuyo resumen es el abrupto traspaso del poder del puñado de familias aristócratas que lo habían detentado hasta entonces a manos de los nuevos héroes militares. De lectura indispensable.

 

'Vida de los doce césares' – Suetonio

 


Suetonio quizás no sea el más grande historiador de la Roma Antigua pero sí el que tuvo mayor influencia en la cultura de los siglos venideros, de Shakespeare a Robert Graves. También es el más entretenido. Su famosísima 'Vida de los Doce Césares', concluida alrededor del año 121 es un desparrame de chismes morbosos y anécdotas estrafalarias acerca de los once primeros emperadores de Roma, de Augusto a Domiciano, a los que añadió en primer lugar a Julio César. Y la edición que aquí recomendamos es, por supuesto, la de Gredos, la mejor Biblioteca en español de las grandes obras grecolatinas.

 

'Los emperadores de Roma' - David Potter

 

"Uno reveló ser un matricida, otro se dedicó a luchar como gladiador. Dos ejercieron de filósofos e incluso hay uno al que la iglesia ortodoxa tiene por santo y rinde veneración. Tan diversas personalidades comparten una circunstancia: la de ser emperadores romanos. Es ta versión 'actualizada' de la obra clásica de Suetonio a manos del estadounidense David Potter, autor también es una estupenda biografía de Constantino, persigue las andanzas, con ritmo y encomiable capacidad de síntesis hasta el último de los emperadores, un pobre chaval llamado Rómulo Augústulo depuesto en el 476 d.C. por Odoacro, el jefe de la tribu germánica de los hérulos.

 

'Historia de la decadencia y caída del Imperio romano' - Edward Gibbon

 


Una tarde de octubre de 1764, un joven viajero llamado Edward Gibbon "se sentó meditabundo entre las ruinas del Capitolio" y, abrumado por la curiosidad, la imaginación y la nostalgia, tomó la decisión de escribir la historia de la 'Decadencia y caída del Imperio romano', una ardua empresa que le llevaría décadas y acabaría dando a la imprenta no solo una obra histórica de incontestable magnitud sino también una de las mejores prosas inglesas de todos los tiempos. ¿El culpable? ¡El cristianismo, claro! No en vano el propio Gibbon había vivido una traumática conversión juvenil al catolicismo para repudiarlo más tarde y regresar a su anglicismo natal. Una conclusión que hoy nadie se toma muy en serio pero que no es impedimento para disfrutar de esta maravilla. Mejor leer sus cuatro libros en inglés, claro, pero, de no ser posible, la traducción recomendable es la más reciente en dos tomos de José Sánchez de León en Atalanta, más actual que la decimonónica de Turner pero también polémica al cercenar parte de las sabrosas notas al pie del británico. En fin, una está solo en papel y la otra, inencontrable ya en el formato habitual, solo en digital. Elijan.

 

'Emperadores y bárbaros'. Peter Heather

 


No podemos recomendarles como nos gustaría la espléndida 'La caída del Imperio romano', de Peter Heather porque desgraciadamente su descatalogada edición española apenas puede adquirirse en librería de viejo a precio de oro pero esta segunda parte de su trilogía sobre los últimos días imperiales es también excelente —como la tercera, 'La restauración de Roma'—. Heather es tan provocador como ameno, salta del detalle a la gran historia sin fundidos en negro y no puede resistirse a hacer un buen chiste de vez en cuando. El resultado no puede ser mejor.

 

'Constantinopla, 1453. El último gran asedio' - Roger Crowley

 


No, Roma no cayó en el siglo V de nuestra era sino en 1453 cuando los sorprendentemente poderosos cañones de Mehmed II logran abrir una brecha en los ciclópeos mundos de la que fuera capital oriental del Imperio que había resistido un asedio detrás de otro a lo largo de mil años. Esta serie puede discutirse pero es literalmente cierta. Y el mejor libro sobre aquel último gran asedio que cambió el mundo para siempre es esta emocionante y bien documentada narración de Roger Crowley.

 


miércoles, 9 de agosto de 2023

Hallan en el mar seis nuevos lingotes del siglo I a. C. que procederían de Cartagena

 

Artículo publicado en el periódico “La Opinión” en su edición de Cartagena el pasado 4 de agosto de 2023.

 “El servicio arqueológico del Ayuntamiento de Cullera ha encontrado en aguas de la bahía seis nuevos lingotes de plomo del siglo I a. C. en el marco de los trabajos de búsqueda e identificación de vestigios de lo que podría ser el Portum Sucronem.

Las piezas halladas son exactamente iguales a los tres lingotes que ya se encontraron en octubre de 2021. Se trata de unos lingotes inéditos hasta el momento de la época romana (Siglo I a. C.) que aportan detalles importantes sobre la familia Planii, una de las más poderosas política y económicamente de la época, ha indicado el consistorio en un comunicado.

La concejala de Cultura y Patrimonio Histórico, Silvia Roca, ha resaltado que, "gracias a la campaña de investigaciones arqueológicas que se está llevando a cabo desde el Ayuntamiento en el yacimiento submarino del Portum Sucronem, Cullera cuenta con nueve piezas de gran calado histórico y de destacada importancia arqueológica".

Este proyecto se está llevando a cabo además con la colaboración del Club de Buceo Delfín, del Centro de Buceo de Cullera y del Centro de Arqueología Subacuática de la Comunitat Valenciana, dependiente de la Generalitat.

De estos nuevos seis lingotes uno de ellos aún permanece bajo el mar aunque ya localizado y a punto de extraer. En este sentido, el arqueólogo municipal del Ayuntamiento de Cullera, Kike Gandía, ha señalado que "el hallazgo de estas últimas piezas permite pensar que nos encontramos ante un cargamento hundido de lingotes de plomo procedentes de Carthago Nova (Cartagena) y en dirección a Roma, donde sus propietarios --los Planii-- venderían para ser fundidos y convertidos en herramientas, armas o útiles diversos".

"Desconocemos si este cargamento está asociado a la embarcación que los transportaba o no, de ahí que sea necesario seguir excavando para descubrir la existencia o no de maderamen o cuadernas de la nave que los transportó", ha añadido.

Asimismo, ha apuntado que "es evidente que, tanto por la cantidad de lingotes localizados como por su concentración en un punto, o bien se trata de una pérdida de carga en una operación de trasvase entre embarcaciones, o bien de un hundimiento por zozobra de la embarcación que los transportaba, pudiendo referirse a la nave principal o la nave nodriza". "Una cuestión que pretenderemos averiguar en las próximas excavaciones", ha concluido.

El equipo de los trabajos arqueológicos ha destacado "el extraordinario estado de los lingotes de plomo, fruto de su conservación en el lodo del río Júcar que permite una ausencia casi total de aire y por tanto un nivel de afectación bajísimo, además del escaso contacto con el agua salina y los microorganismos que suelen colonizar los elementos que encuentran en superficie del lecho marino". De esta forma, las piezas se encuentran como se fundieron hace más de 2.000 años atrás.

Gracias a este hallazgo, el Museo de Historia y Arqueología de Cullera posee una de las colecciones de lingotes de plomo con marca de los PLANII y cronología romano-republicana más importantes de todo el Mediterráneo, lo que sitúa al Portum Sucronem de Cullera como un puerto principal y destacado en el comercio mediterráneo entre los siglos II a. C. y II d. C.

La familia Planii era un clan formado por dos hermanos, altamente influyentes durante la época de la República en Roma y que tuvieron una gran participación en la vida política además de un enorme poder económico por su dedicación a la explotación y comercio del metal que distribuían como materia prima por todo el Mediterráneo.

A causa de la importancia del plomo durante la época, todos los lingotes estaban marcados con un símbolo identificativo del comercializador. A diferencia de los hasta ahora conocidos con la marca de los Planii, en el caso de Cullera las piezas encontradas en 2021, así como las encontradas en esta ocasión, tienen una simbología inédita de un patrónium de esta poderosa familia.

Desde la aparición de los tres primeros lingotes hace casi dos años hasta ahora, se han abierto unas perspectivas de búsqueda tan grandes que los principales investigadores mundiales de la familia Planii, el epigrafista francés Claude Domergue y Christian Rico, se han interesado por este descubrimiento desde el primer hallazgo.

Con ellos siguen trabajando de forma directa el Museo de Historia y Arqueología del Ayuntamiento de Cullera, así como el Centro de Arqueología Submarina de la Comunitat Valenciana a través de su propia directora, Asunción Fernández.”