Fotos de vestigios de la Antigua Roma, tomadas en distintos lugares (ciudades, yacimientos arqueológicos, museos, etc.). También información sobre lo que se viene publicando al respecto.

domingo, 23 de julio de 2023

Roque Joaquín de Alcubierre, el aragonés que descubrió Herculano y Pompeya

Grabado de Herculano de 1870
 

Artículo de Candela Canales, publicado por el “Heraldo de Aragón” y reeditado en el “Diario.es” el13 de julio de 2023.

 

 

“En 1738 Roque Joaquín de Alcubierre obtuvo el permiso de Carlos III para excavar en una zona de Italia; lo hizo buscando restos arqueológicos y lo que encontró fue Herculano, una antigua ciudad romana más pequeña que Pompeya y que, al igual que esta, fue sepultada por la lava del Vesubio. 

Alcubierre nació en Zaragoza en 1702, se formó en la escuela de Ingeniería Militar de la misma ciudad y “ahí se supo juntar con ciertas personas que le ayudaron a ascender socialmente”. Su objetivo era oficializarse, ya que en ese momento su trabajo era voluntario, pero cuando lo solicitaba a la corona, se le negaba “por su mala fama”, explica Daniel García Varo, autor del libro ‘Herculano: La ciudad del Vesubio’.

Tras ser ascendido a Capitán, en enero de 1738 se encontraba trabajando en la construcción de un nuevo palacio para el Rey Carlos de Nápoles (futuro Carlos III de España) en Portici. Uno de los trabajos que se le encomendaron fue el trazado de la planta de los alrededores del Palacio y, mientras se dedicaba a ello, los habitantes de la zona le informaron sobre numerosos hallazgos fortuitos de objetos antiguos. Tras recoger todas las noticias posibles sobre estos hechos, Alcubierre propuso a su jefe la realización de una excavación sistemática en ese lugar, en busca de tesoros antiguos. La idea fue apoyada por el rey, quien encargó a Alcubierre la dirección de los trabajos de excavación iniciados en otoño de 1738.

El interés de estas excavaciones se centraba, fundamentalmente, en la recuperación de objetos artísticos para ser expuestos con posterioridad en las colecciones reales. Alcubierre llevaba un diario meticuloso de los trabajos, a lo que contribuyó su formación como ingeniero y experto en dibujo, y de la correspondencia que mantenía con especialistas resaltando los hallazgos más importantes. Sin embargo, los restos exhumados volvían a ser enterrados ante las dificultades técnicas que presentaba su conservación. 

Alcubierre descubrió el teatro de esta ciudad, donde había frescos y pinturas y, lo más llamativo, la famosa villa de los papiros. El zaragozano se metió en un pozo, a 25 metros de profundidad. “No era una excavación a cielo abierto, era como una mina a través de túneles, eso dificulta todo. Alcubierre llegó a enfermar por culpa de esto ya que el suelo emanaba azufre”, cuenta García Varo.

Tal y como expone García Varo, se le achaca la “virtud” de poder orientarse “con solo una brújula a través de túneles, de poder crear ese mapa del teatro, de villas, con simplemente unos metros y una parte de la ciudad al cabo a través de los túneles y recuperar ciertos objetos valiosos. A día de hoy, el 80% de las esculturas de Herculano vienen de esa villa y fueron rescatadas por él, todo eso está conservado”. 

Diez años más tarde, animado por el éxito, Alcubierre decidió probar fortuna con una cuadrilla de doce obreros en el lugar conocido como Civita. El resultado fue el descubrimiento de Pompeya, que fue sepultada por la misma erupción que Herculano. De Pompeya se excavaron el anfiteatro, la praedia de Iulia Felix y una buena parte de la Vía de los Sepulcros, junto a la Puerta de Herculano. Además de Pompeya y Herculano, los trabajos de rescate se desarrollaron también en Estabia, Sorrento (villa de Asinio Pollio), Capri, Pozzuoli y Cumas, tal y como se recoge en la página web del Ayuntamiento de Zaragoza. 

Pompeya “tenía la peculiaridad de preservar prácticamente intactos a los habitantes y estructuras de la ciudad, al ser sepultada y sus ocupantes petrificados por la erupción del Vesubio. Muchos de sus habitantes quedaron petrificados por las cenizas del volcán en su última postura instantes antes de morir. Esta excavación revolucionó el mundo de la arqueología porque nunca antes se había contado con tanta información. De repente, interesaba más el estudio que la recopilación de objetos lujosos”, expone el profesor de la Universidad de Zaragoza Santiago Navascués Alcay en un artículo publicado en Historia de Aragón. 

En realidad, Pompeya fue descubierta mucho antes, en 1550, por el arquitecto Fonasa, pero no se dio importancia a los restos hasta 150 años después. “Se daba por hecho que tanto Pompeya como Herculano eran irrecuperables. Fue Roque Joaquín de Alcubierre quien insistió en desenterrar ambos restos”, asegura Navascués. El profesor sostiene que Alcubierre pudo cambiar el rumbo de la arqueología y que gracias a eso no sigue siendo actualmente “una búsqueda de tesoros antiguos y no el estudio del mundo antiguo”. 

Alcubierre fue duramente criticado en su época, especialmente por sus colaboradores, el suizo Carlos Weber y el romano Francesco de la Vega, que soportaban mal la tenacidad y autoritarismo de Alcubierre, y por el alemán Winckelmann.

Aún hoy, esas críticas perduran, tal y como explica García Varo, que en su investigación ha encontrado referencias negativas de la arqueóloga que se encuentra ahora mismo en Pompeya, acusando a Alcubierre de dinamitar aquello, sin embargo, este investigador considera que los críticos actuales “no tienen en cuenta el contexto, que no tenía los recursos necesarios; no se puede decir que no hiciese cosas mal pero en ese momento es lo que había”.

sábado, 22 de julio de 2023

Hallan una escultura de una ninfa acuática del siglo II en Elche

Artículo publicado en el periódico “ABC” el 19/07/23.

“Una escultura de una ninfa acuática que sostiene el cuerno de la abundancia es el último y «más importante» hallazgo de las excavaciones realizadas por investigadores de la Universidad de Alicante en junio en el yacimiento de La Alcudia de Elche, según ha desvelado el catedrático de Historia Antigua Jaime Molina y recoge la UA en una nota.

Tallada en mármol y datada en el siglo II d.C., «se trataría de una náyade, una ninfa relacionada con una fuente de agua dulce, pozo, río o arroyo, que en este caso se tomaba como productora de bienestar y riqueza, dado que es portadora del cuerno de la abundancia o cornucopia«, explica Molina, codirector del equipo del proyecto 'La Alcudia de Elche. Las Termas Orientales y áreas circundantes (Astero)', junto a los investigadores de la UA, Francisco Javier Muñoz Ojeday Juan Francisco Álvarez Tortosa.

Es la segunda escultura de este tipo de espíritus o divinidades menores femeninas asociadas a la naturaleza ( manantiales, arroyos, montes, mares o bosques) que encuentran investigadores de la UA en La Alcudia. La primera ninfa-una estatuilla que representaba una mujer desnuda con un manto sobre el hombro izquierdo, hecha en hueso- se descubrió en 2017 dentro de la excavación 'Proyecto Domus - La Alcudia. Vivir en Ilici.

Según detalla Molina, en la pasada campaña de excavaciones también se han recuperado otros materiales arqueológicos de gran interés, como fragmentos de las pinturas de las paredes del conjunto termal; objetos cotidianos, como agujas tanto para coser, como de adorno personal para hacerse recogidos en el pelo; otros de carácter más lúdico, como un dado de hueso con el que se practicarían juegos de azar; y fragmentos cerámicos decorados, como un disco de lucerna (lámpara de aceite) con la imagen de un gladiador con red y tridente.

«Este descubrimiento nos demuestra lo mucho que queda por conocer en La Alcudia, si tenemos en cuenta que apenas el 10 % del yacimiento está excavado«, asegura Mora, quien señala que »para poder abordarlos como nos gustaría necesitamos más apoyo de parte de las instituciones y de forma urgente un plan especial que nos permita musealizar y poner en valor los importantes hallazgos encontrados para que la sociedad ilicitana, todos los alicantinos, y el mundo en general, conozcan este patrimonio«.

Por su parte, el vicerrector de Investigación de la UA, Juan Mora ha destacado «la importante labor que realizan los investigadores en La Alcudia así como el trabajo y la implicación de los estudiantes que colaboran en las excavaciones». De hecho, fue un alumno de segundo del grado en Historia, Mario Bañón, quien descubrió la escultura de la ninfa.

La UA recuerda que en el yacimiento de La Alcudia (Elche, Alicante) se encuentran los restos arqueológicos de la Colonia Iulia Ilici Augusta, la ciudad más importante entre Carthago Nova (Cartagena) y Valentia (Valencia). Fundada en la segunda mitad del siglo I a.C., con el emperador Augusto se llevó a cabo el definitivo reparto de tierras a colonos, militares licenciados de las Guerras Cántabras.

Sin embargo, a pesar de su indudable relevancia la información disponible acerca de su ocupación en época romana es, a día de hoy, muy parcial. De hecho, los únicos espacios públicos conocidos se reducen a una serie de tramos de muralla, a la basílica de época bajoimperial y a dos complejos termales.

Uno de estos complejos, el de las termas orientales, es desde 2017 el objeto de estudio del proyecto 'Arqueología y Socialización del conocimiento en La Alcudia de Elche: las Termas Orientales y áreas circundantes' (Patrimonio Virtual-ASTERO). El edificio fue parcialmente excavado entre los años 1998 y 2000, y ahora, con las intervenciones recientes, ha podido comprenderse en su conjunto. Las termas están compuestas de: sala fría (frigidarium) con una de las mayores piscinas (natatio) conservadas del Hispania; salas templada (tepidarium) y caliente (caldarium); sauna (laconicum) y vestuario (apodyterium). Buena parte de los pavimentos de los baños estaban pavimentados con ricos mosaicos, actualmente en proceso de restauración.

Durante las excavaciones de este año se ha actuado principalmente en la parte septentrional del edificio, una de las menos conocidas. Allí se ha identificado un espacio abierto que podría corresponder a una palestra, una zona dedicada a la práctica de actividades deportivas al aire libre. En la misma manzana de las termas, aunque fuera de los baños, se ha descubierto además un conjunto de balsas que podrían relacionarse con el lavado o el tinte de tejidos.

El hecho de que estos grandes baños públicos se construyeran a principios del siglo II d.C. supone «una gran novedad», a juicio de la institución académica, ya que indica que en tiempos del emperador Adriano la ciudad estaba en pleno crecimiento demográfico. Durante los siglos III-IV d.C. se aprecia un proceso de abandono del conjunto termal, lo que sugiere problemas socioeconómicos y un probable descenso de la población, y «contrariamente a lo que se suele afirmar, durante la primera mitad del siglo V d.C. se detectan signos de recuperación con la reparación de los baños, aunque tendrían menores dimensiones, indicando una reducción de la población«, explica Molina. Tras distintas destrucciones y remodelaciones, »las termas quedan abandonadas a partir del siglo VI d.C.«, añade el investigador.

Las Termas Orientales y áreas circundantes (Astero)' se enmarca en el programa propio de fomento de la investigación en el yacimiento que inició el Vicerrectorado de Investigación y Transferencia de Conocimiento de la Universidad de Alicante en 2017. Los proyectos de excavación emprendidos en tres sectores del yacimiento han contado además desde sus inicios con el apoyo del Ayuntamiento de Elche.

Además del dirigido por Molina en las termas orientales, la catedrática de Arqueología Sonia Gutiérrez excava en el sector 4F para el 'Proyecto Domus: vivir en Ilici' y el catedrático de Prehistoria Alberto Lorrio, con el profesor de Historia Antigua Héctor Uroz como co-director, investigan la ciudad de la Dama de Elche en su proyecto 'Damas y héroes. Tras la Ilici ibérica'.”

 

martes, 11 de julio de 2023

Curso de verano de la UPCT: “La Vía Augusta como eje vertebrador de la Hispania Romana”

La Universidad Politécnica de Cartagena ha organizado un curso de verano muy interesante: “La Vía Augusta como eje vertebrador de la Hispania Romana. La revalorización de un itinerario cultural”. Es un curso de 25 horas que se impartirá los próximos 17, 18 y 19 de julio en horario de mañana y tarde.

El lunes 17 de julio tendremos: “De Roma a Tarraco, y al Océano; los correos imperiales y las provincias de la Hispania Romana”; “La Bahía de Cádiz en la antigüedad: ciudad y territorio”; “Los aledaños de la Vía Augusta: el municipio de Lucentum (Alicante)”

El martes 18 de julio: “La Vía Augusta a su paso por Eliocroca (Lorca)”; “Los Torrejones (Yecla/Murcia). Una villa áulica de época adrianea: novedades y perspectivas de futuro”; “Voces desde el silencio de las villae. Toponimia asociada a los predios agrícolas de la Hispania Romana”; “La Vía Augusta como eje vertebrador y generador del paisaje rural en el entorno de Carthago Nova”; “Arqueología en el Arco de Augusto: Caput Viae”.

El miércoles 19 de Julio: “Visita al Anfiteatro Romano de Cartagena, proyecto integral y novedades”, “Cardos y decumanos, el urbanismo de Cathago Nova”, “La Vía Augusta en la Bética Romana” y terminará con una Mesa Redonda: La Vía Augusta, una experiencia de turismo cultural”.

domingo, 9 de julio de 2023

Hallado en Córdoba un poema de Virgilio grabado en un ánfora romana

 Artículo de Vicente G. Olaya publicado en el periódico “EL PAÍS” el pasado 20 de junio de 2023.

 


“En octubre de 2016, los arqueólogos hallaron sobre la superficie del yacimiento de Noguera, a escasos metros de la aldea de Villalón (Fuente Palmera, Córdoba), numerosos fragmentos cerámicos, tanto constructivos (tejas) como no constructivos (cerámica ibérica o romana), además de trozos de ánforas para el aceite de hace unos 2000 años. Entre ellos, uno que les entregó Francisco Adame, un vecino de la zona, que había reparado en que uno de aquellos pedazos tenía unas letras grabadas. Ahora, el informe Las Geórgicas de Virgilio in figlinis: a propósito de un grafito ante cocturam sobre un ánfora olearia bética, que publica este martes la Journal of Roman Archaeology, de la Universidad de Cambridge, desvela que entre aquellos restos se localizaron los primeros versos del poema Las Geórgicas de Virgilio, autor cuyos textos se empleaban en Roma para enseñar a los niños a leer. Lo más llamativo, y lo que lo convierte en un hallazgo “excepcional”, es que los versos habían sido grabados además en la base de un ánfora. ¿Por qué?

La riqueza epigráfica de las ánforas olearias de la Bética es muy conocida desde antiguo, ya que se sabe que los alfareros romanos grababan en ellas sus sellos o escribían rótulos (tituli picti) con nombres de personas, fechas o lugares, pero nunca poemas. Por eso, el informe ―firmado por Iván González Tobar, Antònia Soler i Nicolau y Piero Berni Millet, del LabEx Archimède (proyecto OLEASTRO), de las universidades de Barcelona, Islas Baleares, Paul-Valéry Montpellier (Francia), Sevilla, Córdoba y el Instituto Catalán de Arqueología Clásica― detalla que se trata de un hallazgo “sin precedentes”. Son cinco renglones formados por grupos de dos o tres palabras. Fueron escritos con un estilete cuando el recipiente se estaba secando al revés, en la fase inicial del montaje. El fragmento conservado tiene 1,2 centímetros de grosor, 8 de largo y 6 de ancho.

El hecho de que la totalidad de los sellos grabados en las ánforas recuperados en prospección cordobesa provengan de figlinae (talleres cerámicos), propiedad de la familia senatorial Fabii clarissimi viri (los famosos Fabios), apunta a que el grafito con el poema se realizó en una de sus propiedades. “La autoría y la verdadera intención del que lo escribió son difíciles de determinar, pero todos los indicios nos dirigen hacia alguien que no deseaba que se viese, ya que fue inscrito en la parte inferior del ánfora”, explica Iván González Tobar.

Los expertos recuerdan que está constatada la presencia de niños en los talleres de fabricación de estos grandes recipientes en los ambientes rurales, lo que ofrece pistas sobre la autoría. Posiblemente fue realizado por un adulto para enseñar a leer a un pequeño o podría ser un niño que había aprendido de memoria los versos y los grabó. “La presencia del grafito dentro de la cadena de producción implica una alfabetización notable en el ambiente de las figlinae de la Bética, que contrasta con la visión clásica de un mundo rural aislado”.

Virgilio fue el poeta más popular de su época. La Eneida se enseñaba en las escuelas y sus versos fueron un ejercicio pedagógico para muchas generaciones. Por eso, es habitual encontrarlos en restos de materiales cerámicos de construcción, lo que ha llevado a muchos autores a relacionarlos con funciones educativas (los escolares romanos escribían a Virgilio en sus pizarras). Pero ¿por qué en un ánfora? ¿Y por qué Las Geórgicas y no La Eneida?

Teniendo en cuenta que el primer libro de Las Geórgicas está dedicado a la agricultura, y que se trata de una zona eminentemente rural, su uso pedagógico “no resulta descabellado, máxime cuando está constatada la presencia notable de niños en las figlinae”. En las figlinae teglariae (talleres de tejas) galo-romanas, por ejemplo, su presencia es clara, aunque no está demostrado si colaboraban en ciertas tareas o sólo pululaban por el alfar. En el caso de los talleres de tablillas micénicas, en cambio, las huellas dactilares halladas asocian a los menores con tareas de aprendices de escribas. Los expertos se debaten, por tanto, sobre si este grafito fue un “ejercicio mecánico, como simple entretenimiento, o una práctica de escritura de alguien que grabó unos versos que aprendió de niño y que dejó inconclusa la cita, bien por un lapsus memoriae o porque cambió repentinamente de actividad”.

El yacimiento de Noguera, a pesar de la acumulación cerámica encontrada, no fue un centro productor de ánforas olearias. La abundancia de restos podría explicarse por el reaprovechamiento de los desechos de un alfar del entorno, con el objeto de levantar o reparar muros y estructuras habitacionales de ámbito rural. Los arqueólogos creen que el yacimiento se corresponde con una “residencia con las características de una villa rústica que produjo aceite de oliva”. Los fragmentos de ánforas estudiadas se datan entre los siglos II y III d. C.

¿Y qué pone en el texto? “Todas estas consideraciones nos llevan a un individuo suficientemente alfabetizado para escribir o para recitar poesía, pero no con la perfección de la ortografía, ya que comete varios errores”, reconocen Antonia Soler y Piero Berni. Sea como sea, el autor escribió de memoria: “Cambió la bellota aonia (procedente norte de Grecia) por la espiga fértil y mezcló el agua con la uva descubierta”, versos séptimo y octavo del primer libro de Las Geórgicas, que fueron escritos en el 29 a. C. “Fue como si alguien pintase en el siglo XVII en un recipiente cerámico: ‘En un lugar de La Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme…’. Y ahí se paró. ¿Por qué? Pues no lo sabemos. A lo mejor siguió y no hemos encontrado todavía el fragmento”, concluye González Tobar.”

viernes, 7 de julio de 2023

El sarcófago encontrado en la villa romana de Los Villaricos de Mula (Murcia)


 

Hace un par de años, por estas fechas, unas excavaciones que se estaban realizando en la villa romana de “Los Villaricos”  en la localidad murciana de Mula, descubrieron un magnífico sarcófago visigodo.


En la actualidad, dicho sarcófago estás expuesto en la “Sala Romanización” del Museo de Mula.


Está en perfectas condiciones, sobre todo la tapa, de un solo bloque, está adornada con motivos geométricos y en su cabecera un magnífico crismón (un “estaurograma”).


Por lo visto, en esa zona de enterramientos hubieron más sarcófagos, pero sólo nos quedan fragmentos de los mismos. Están también expuestos en el Museo.


miércoles, 21 de junio de 2023

Exposición "El resplandor de Roma"


 Tenemos actualmente una magnífica exposición en el Museo Arqueológico de Murcia que merece la pena la visita. Es una amplia representación de las lucernas que han aparecido en las distintas excavaciones de la Región de Murcia.

He seleccionado unas pocas para que os podais hacer una idea.


Lucerna con cubierta vitrea.
Lucerna con representación erótica.
Lucerna con cruz latina.
Lucerna con un león luchando con un cocodrilo.
Lucerna con paloma en rama de olibo.
Lucerna con liebre.


sábado, 17 de junio de 2023

La capital del “cristal romano” vuelve a brillar

 

Artículo de Vicente G. Olaya publicado hoy 17 de junio de 2023, en el periódicos “EL PAÍS”:

 

“Los romanos daban un enorme valor a un yeso translúcido que denominaban lapis specularis (**). Les servía, a modo de cristal, para fabricar ventanas y puertas. Aunque había minas en diversos lugares el Imperio (Chipre, Turquía o Grecia), las mayores – hasta 50 – y con material de mejor calidad se concentraban en el entorno de la ciudad de Segóbriga(*) (Saelices, Cuenca), en un radio de 150 kilómetros. Esto propició el nacimiento de una poderosa aristocracia local que financió el embellecimiento de la urbe y la dotó de varias plazas públicas, conjuntos termales y tres edificios para espectáculos (teatro, anfiteatroy circo). Ahora Rosario Cebrián, profesora titular de Arqueología de la Universidad Complutense de Madrid y directora científica del llacimiento conquense y la empresa virtual 3D STOA, Patrimonio y Arqueología han logrado con tecnología digital la primera imagen tridimensional de aquel impresionante municipium y sus suburbios, una ciudad que llegó a alcanzar los 15.000 habitantes.

Los expertos creen que las grandes edificaciones de Segóbriga fuero sufragadas con los beneficios de las minas que rodeaban la población, si bien la riqueza generada por el lapis specularis se paralizó con la aparición del vidrio a finales del siglo I. Se han encontrado inscrpciones por ejemplo, que demuestran que Spantamicus, un potentado indígena, pagó la pavimentación del foro . la parte más importante de la ciudad – y lo celebró colocando letras de bronce, o que Manio Octavio Novato, miembro de la familiade los Octavii, financió el teatro. El material extraído por los esclavos en las minas – eran muy esterchas y agobiantes – se enviaba en convoyes continuamente al puerto de Cartagena (Cartago Nova), y de allí a cualquier punto del Mediterráneo.

Cebrián proporcionó a los expertos de 3D STOA los datos de las últimas investigaciones, que han permitido identificar una gran necrópolis con sus monumentos funerarios a lo largo de 2,5 kilómetros de la principal vía de acceso a la ciudad – los romanos enterraban a sus muertos extramuros de la ciudad por razones sanitarias -, un gran suburbio y barrios artesanales entre el circo y la muralla. “Ya desde antiguo se conocía además, una villa suburbana a los pies del teatro que contaba con un edificio para baños” explica la experta. Y añade: “Con todos estos datos se ha logrado una vista inédita y muy espectacular de como sería la capital del distrito minero de lapis specularis en Hispania, en la segunda miyad del siglo II d.C.”.

La construcción digital (Segóbriga, la ciudad del lapis specularis) ha sido llevada a cabo por Aparicio Resco. ”Actualmente”, recuerda Aparicio, “la parte de la colina donde se asentaba la capital está excavada, pero estas ruinas no son siempre compresible para todos. Mi interés radicaba en mostrar no solo la configuración urbanística y arquitectónica de Segóbriga, sino también la relación de esta con su entorno circundante, con su paisaje, algo que por el momento nunca se había llevado a cabo”.

Mediante la obtención de un modelo digital del terreno, datos de LiDAR (técnicas láser), planimetrías, información arqueológica y ortofotos se diseñó la forma 3D del entorno y de las edificaciones de Segóbriga. Así se han reconstruido digitalmente las viviendas, el foro y la plaza de época tiberiana (siglo I d.C.), el templo, las termas imperiales, la necrópolis, pórticos, escaleras, y las vías y calzadas que permitían el acceso a la ciudad.

El caminante del Siglo I entraba en la urbe desde el noreste por el mismo camino que hoy usan los miles de visitantes del yacimiento. Segóbriga era abrazada por el sur por el curso del río Cigüela, mientras que al norte presentaba una gran explanada con zonas de cultivo y producción. Los principales edificios se integraban en una trama urbana desarrollada a lo largo de los siglos y que tenía su origen en un oppidum (asentamiento fortificado) de la Edad del Hierro que se erigía sobre el cerro llamado Cabezo del Griego. La gran plaza porticada del foro destacaba dentro de este trazado urbano, siendo un de los primeros edificios que el viajero se encontraba al atravesar la puerta norte, situada detrás del anfiteatro. Este último, inaugurado en época de Vespasiano, flanqueaba junto con el teatro la entrada principal de la ciudad.”

(*) S.P.Q.R.: Segóbriga (Cuenca) (cesardivino.blogspot.com)

(**) S.P.Q.R.: Lapis specularis (cesardivino.blogspot.com)